
Redacción | México D.F.
Antes de que termine 2015 se invertirán en Tlatelolco 40 millones de pesos para levantar la unidad que se encuentra devastada por el abandono, dijo el Jefe Delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal Ávila.
El anuncio se hizo durante un recorrido para supervisar las labores de balizamiento, poda y limpieza, entre otras acciones de mejoramiento urbano que, desde el sábado 18 de octubre realiza una cuadrilla de 300 servidores públicos a lo largo de las tres secciones que conforman la unidad habitacional.
Dijo que en 100 días va a demostrar que se pueden hacer bien las cosas, y que se encuentra consiguiendo recursos para levantar Tlatelolco con acciones que van desde la pavimentación hasta la cultura.
Reconoció que los vecinos de Tlatelolco se enfrentan a serios problemas derivados de la red hidráulica que se encuentra semi destruida, por lo que invitará a representantes de la Comisión Federal de Electricidad a entablar un dialogo con los vecinos para solucionar aquellos problemas que se derivan de los trabajos que realizan en la zona.
Entrevistado en la tercera sección de esta unidad habitacional, afirmó que su diagnóstico de acuerdo a las condiciones en que se encuentra Tlatelolco es: “devastado”, y que las cuadrillas de trabajadores permanecerán ahí hasta terminar de atender las necesidades inmediatas, que a decir de los vecinos, desde hace 12 años no eran intervenidas.
Agregó que colonias como Morelos, Guerrero, Atlampa, Maza, Santa María La Ribera, Buenos Aires e Hipódromo Condesa, enfrentan una situación muy complicada.
Monreal Ávila adelantó que en las siguientes semanas se realizarán acciones similares en San Rafael, Roma, Maza y Doctores, colonias en las que de igual forma, supervisará personalmente los trabajos que las brigadas realicen.
Al ser cuestionado sobre el reordenamiento en el Eje 1 Norte (Tepito), Monreal se pronunció por no criminalizar el comercio en vía pública y aseguró que se encuentra en pláticas con los líderes y con el Gobierno del Distrito federal para llegar a acuerdos con más de mil comerciantes de la zona, mientras que otros 300 ya aceptaron reordenarse.
Dijo que se tomará en cuenta a todas las asociaciones, pero enfatizó que no habrá negociaciones ni corrupción para llegar a acuerdos, y tampoco aceptará presiones de ningún tipo.
