Redacción | Ciudad de México.
La tradición, la innovación y la sostenibilidad son algunos de los pilares que distinguen a Casa Paladin, una compañía vinícola italiana que ha construido su trayectoria a lo largo de más de seis décadas. Así lo compartió Martina Paladin, representante de la tercera generación de la familia, durante una entrevista realizada en el marco del Wine Experience.
La historia de la compañía comenzó en 1962, cuando Valentino Paladin, abuelo de Martina, fundó la primera bodega familiar en la región del Véneto, Italia. Desde entonces, la empresa ha ampliado su presencia y consolidado un portafolio que integra cinco bodegas, con propuestas provenientes de distintas regiones vitivinícolas italianas, entre ellas Véneto, Friuli, Valpolicella, Franciacorta y Chianti Classico.
Uno de los elementos que distingue la filosofía de Casa Paladin es su compromiso con la sostenibilidad, entendida como una responsabilidad integral que abarca desde el trabajo en los viñedos hasta los procesos de producción y la relación con el entorno.
Martina destacó la importancia de preservar la biodiversidad y desarrollar prácticas responsables en las zonas donde se producen sus vinos. Esta visión también se extiende al ámbito social, mediante proyectos que buscan generar un impacto positivo en las comunidades.
Como parte de su participación en Wine Experience, Martina presentó la iniciativa Women and Wine, un espacio que busca conectar a mujeres, impulsar el intercambio de experiencias y promover nuevas sinergias en torno al liderazgo femenino.
Dentro de esta propuesta destacó Pro Life in Rosé, una iniciativa vinculada a sus vinos rosados, entre ellos Pinot Grigio Rosé y Prosecco Rosé, que busca apoyar la causa de Nastro Rosa y la prevención del cáncer de mama.
Para Martina, generar espacios de colaboración y fortalecer el liderazgo de las mujeres representa una oportunidad para construir redes de apoyo y promover una participación más activa en distintos sectores.
Al hablar de sus vinos favoritos, Martina reconoció que tiene varias etiquetas especiales; sin embargo, destacó particularmente el Franciacorta de Castello Bonomi, al que considera una de las joyas de la compañía. Este espumoso italiano sobresale por su elegante burbuja y sus características particulares, que lo convierten en una de las propuestas representativas de la bodega.
También señaló su afinidad por el Pinot Grigio Rosé, un vino que ha encontrado una buena aceptación en México gracias a su versatilidad gastronómica; sus notas frutales, mineralidad y estructura permiten acompañar distintos platillos, incluyendo la diversidad de la cocina mexicana.
La representante de la tercera generación destacó la afinidad entre los vinos italianos y el paladar mexicano, así como la oportunidad de acercar al consumidor a la diversidad de regiones y estilos que integran su portafolio.
Finalmente, expresó su confianza en que la presencia de Casa Paladin continuará creciendo en el país durante los próximos años, acercando nuevas etiquetas y experiencias a los consumidores mexicanos.
Con más de 60 años de historia, Casa Paladin mantiene una visión que combina herencia familiar, compromiso ambiental y responsabilidad social, demostrando que el vino también puede ser un vehículo para conectar culturas, impulsar iniciativas y generar nuevas experiencias.
