José Luis Cruz V. | Ciudad de México.
Con lagrimas en los ojos así como sonrisas llenas de alegría fue como se retiraban cada uno de los más de 700 mil personas que se despidieron de la caja que contiene las cenizas de “El Divo de Juárez” localizada al interior del palacio de Bellas Artes, una cifra sin precedentes histórico afirmaron las autoridades culturales del Gobierno Federal.
Fue al rededor de las cuatro de la tarde del pasado lunes cinco de agosto cuando el cortejo funebre arribó al lugar en medio de un dispositivo de seguridad en coordinación entre la Secretaría de seguridad pública de la Ciudad de México y elementos de la Policía Federal, con el fin de evitar disturbios, sin embargo la dependencia capitalina informó de un saldo blanco en las casi 30 horas que permanecieron abiertas las puertas de la máxima casa de culturas del pueblo mexicano.
Ríos de personas eran las que se podían apreciar desde los edificios aledaños, fue por ello que se tuvo que hacer cortes a la circulación para evitar algún accidente, para el ingreso de los admiradores se realizaron filas a lo largo de la Alameda en donde también fueron instaladas 12 pantallas con la finalidad de que los próximos a despedirse pudieran admirar el homenaje que se llevaba a cabo en una escenario a las afueras del Palacio y en el que participaron allegados a Alberto Aguilera así como sus coristas, músicos y su conocido mariachi.
La carroza en la que la urna y sus familiares partirán del Aeropuerto de la Ciudad de México a Ciudad Juárez abandonaron Bellas Artes en medio de gritos y canciones que inmortalizarán a “Juan Gabriel” realizaron el recorrido a lo largo de varias avenidas principales de la capital del país.
