Redacción | México D.F.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal desarticuló un grupo que presuntamente privó de la libertad a una mujer en septiembre de 2015, por lo que fueron consignados por el delito de secuestro agravado.

Ante el Ministerio Público de la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro, denominada Fuerza Antisecuestro (FAS) quedaron a disposición Karina Donato Delgado, Jairo Hernández Reyes, Ana María Hernández Reyes, José Alberto Monroy Silva y Eduardo Cruz Adriano.
El ilícito se cometió el 12 de septiembre pasado, cuando la agraviada salió de su domicilio para reunirse con Karina Donato y su esposo Jairo Hernández en las inmediaciones del metro Tacuba, con quienes tenía una relación de amistad de más de un año por haber trabajado con ellos.
De ahí, acordaron ir a un bar ubicado en la colonia El Molinito, municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México, donde los esperaban los otros tres inculpados. Posteriormente José Alberto y Ana María sugirieron continuar la convivencia en su domicilio, donde privaron de la libertad a la agraviada.
Al día siguiente José Alberto se encargó de realizar las llamadas de negociación al padre de la ofendida con quien acordaron el pago del rescate en un estacionamiento de un establecimiento en Calzada México Tacuba, donde acudieron los probables responsables.
Con la intervención de los elementos de la Policía de Investigación de la FAS, se realizaron labores de inteligencia y de campo que permitió el rastreo y la identificación de las llamadas telefónicas que hicieron los imputados, lo que derivó en la captura de Karina y Jairo, en la colonia Mártires de Río Blanco, en Naucalpan de Juárez, Estado de México, mientras que los otros tres en la delegación Miguel Hidalgo.
En su declaración ministerial Karina Donato aceptó su participación en el plagio, refirió ser amiga de la afectada, de quien aportó datos de su capacidad económica a sus copartícipes, por su parte, Jairo Hernández dijo que el evento lo tenía planeado con su cónyuge, hermana y cuñado desde el mes de febrero.
Ana María facilitó la casa de seguridad, mientras que su esposo José Alberto fue el encargado de negociar el plagio, asignar las tareas a sus cómplices y proporcionar el vehículo para acudir al cobro del rescate.
Por último, Eduardo Cruz, cuidó a la víctima en la casa de seguridad y acudió al cobro del dinero para la liberación de la agraviada.
Reunidos los elementos de prueba en la indagatoria, los imputados fueron consignados ante un Juez Penal del Reclusorio Preventivo Oriente y al Centro de Reinserción Femenil Santa Martha Acatitla.
Conforme a la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, podrán ser acreedores a una sanción de 50 a 90 años de prisión.
La presente información se emite en términos del Artículo 11 de la Ley de Protección de Datos Personales para el Distrito Federal.
Los presentados tienen el carácter de probables, que no implica responsabilidad penal hasta que, en su caso, lo determine la autoridad jurisdiccional.
