Argentina vira a la derecha: Milei consolida poder legislativo

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Por: Dafnys Guzmán B.  

Las elecciones legislativas argentinas de 2025 fueron más que una renovación parlamentaria: constituyeron un plebiscito sobre el modelo libertario de Javier Milei. Con una abstención récord del 34% y una polarización creciente, el presidente argentino obtuvo una mayoría histórica que le permite profundizar su agenda neoliberal. Los números muestran un triunfo contundente, pero también revelan una democracia fracturada.

El triunfo legislativo: números y paradojas 

Argentina acaba de redefinir su mapa político. Las elecciones legislativas renovaron 127 de las 257 bancas de Diputados y 24 de las 72 del Senado. El resultado fue contundente: La Libertad Avanza (LLA) saltó de 36 a 101 diputados y de 6 a 20 senadores. Una mayoría funcional sin precedentes desde el retorno de la democracia en 1983.

Milei superó a Fuerza Patria por más de un millón de votos. La brecha fue de 10 puntos porcentuales a nivel nacional. En la provincia de Buenos Aires, bastión histórico del peronismo, el oficialismo ganó por primera vez en décadas. La diferencia fue menor al 2%, pero simbólicamente devastadora.

Sin embargo, los números esconden una grieta profunda. La participación cayó al 66%, el nivel más bajo en 42 años de democracia. Aunque el voto es obligatorio en Argentina y los ausentes deben justificarse o pagar una multa de 500 pesos (aproximadamente 0.50 dólares al tipo de cambio actual), casi un tercio del padrón no participó.

Desde la ciencia política, esta abstención masiva no invalida el proceso electoral, pero sí cuestiona la densidad del mandato. Milei tiene más poder formal que nunca, pero gobierna sobre una base social fracturada, con participación decreciente y polarización en ascenso.

El fenómeno del “voto dólar” y el desplome peronista

Apenas 45 días antes de las legislativas, el peronismo había ganado las elecciones locales bonaerenses. ¿Qué pasó en mes y medio? Dos factores explican el vuelco.

Primero, la ausencia de una figura fuerte encabezando la lista peronista. Sin liderazgo claro, el Frente de Todos perdió cohesión y capacidad de movilización.

Segundo, el llamado “voto dólar”. Este concepto resume el impacto simbólico de la depreciación monetaria en el imaginario electoral. La inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la volatilidad cambiaria generaron un voto castigo contra el peronismo, asociado en la memoria colectiva con crisis económicas recurrentes.

A esto se suma un elemento internacional: la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y su cercanía discursiva con Milei reforzaron narrativamente la idea de un “eje conservador triunfante”. Milei capitalizó este momento, presentándose como parte de un movimiento global antisistema.

La fusión del voto conservador

El PRO, partido de Mauricio Macri, transfirió gran parte de su electorado a Milei. Este corrimiento consolida el 40% histórico del voto de derecha argentino, pero bajo un nuevo ropaje ideológico: el libertarismo antisistema.

Lo que antes era neoliberalismo tradicional ahora se presenta como rebeldía anti-establishment. Milei no es un conservador clásico: es un disruptor que usa lenguaje coloquial, descalifica instituciones y construye poder desde la estética de la antipolítica.

Esta fusión reconfigura el mapa ideológico del país. La derecha argentina ya no se articula en torno a partidos tradicionales, sino alrededor de un líder carismático con discurso radical y métodos heterodoxos.

Cuando la política se convierte en espectáculo

Uno de los momentos más comentados de la campaña fue el concierto multitudinario que Javier Milei ofreció en Buenos Aires días antes de la elección. No fue un acto político tradicional. Fue un show de rock con discursos intercalados, donde el presidente tocó la guitarra, cantó y arengó a miles de seguidores.

Desde la teoría de la comunicación política, este evento constituye un caso paradigmático de marketing político emocional. El acto funcionó como ritual de adhesión colectiva, donde Milei dejó de ser político para convertirse en “estrella del pueblo”.

La estética rockera no es casual. Apela a valores de rebeldía, autenticidad y ruptura con lo establecido. En un contexto de desconfianza hacia los partidos tradicionales, este formato permite a Milei posicionarse como outsider permanente, incluso desde el poder.

El concierto tuvo tres elementos clave: emocionalidad sobre programa, donde no se habló de políticas públicas concretas, sino de sentimientos como libertad, dignidad y resistencia; cuerpo y performance, donde Milei actuó y conectó físicamente con la audiencia; y narrativa anti-élite, presentando cada momento como un acto de resistencia “del pueblo contra la casta”.

El riesgo es claro: cuando la política se personaliza tanto, la institucionalidad se debilita. Las decisiones dependen más del carisma del líder que de consensos parlamentarios o técnicos. Y cuando el líder falla, todo el sistema tambalea.

Gobernabilidad paradójica: poder sin consenso

La victoria legislativa de Milei configura un escenario de gobernabilidad paradójica: tiene más poder formal que cualquier presidente argentino reciente, pero sobre una base social cada vez más frágil.

Con control del Congreso, puede acelerar reformas estructurales: desregulación económica, reducción del Estado, apertura comercial. Su agenda libertaria ya no enfrenta obstáculos legislativos significativos.

Sin embargo, la abstención masiva y la polarización plantean límites a su legitimidad. Un tercio de los argentinos decidió no participar. Otro tercio votó contra él. Solo un tercio le dio respaldo activo.

Milei enfrenta ahora el desafío de traducir su capital electoral en resultados tangibles. Su promesa fue terminar con “la casta política” y restaurar la economía mediante shock neoliberal. Los indicadores económicos iniciales muestran estabilización de la inflación, pero también recesión y aumento del desempleo.

La pregunta es si logrará sostener el apoyo popular cuando los costos sociales del ajuste se profundicen. La historia argentina muestra que gobiernos con respaldo inicial fuerte pueden perder legitimidad rápidamente si la situación económica no mejora para las mayorías.

Tres escenarios posibles

• Consolidación del modelo: Milei logra estabilizar la economía, reducir la inflación y reactivar el crecimiento. Su popularidad se sostiene y se configura un nuevo consenso neoliberal en Argentina.

• Crisis de legitimidad: Los costos sociales del ajuste generan protestas masivas. La abstención se convierte en movilización opositora. Mileimantiene poder legislativo pero pierde capacidad de gobernar.

• Radicalización autoritaria: Ante resistencias sociales, el gobierno endurece su postura, personaliza más el poder y debilita controles institucionales. La democracia formal se mantiene, pero se vacía de contenido deliberativo.

El futuro de Argentina dependerá de cuál de estos escenarios prevalezca. Por ahora, Milei tiene los votos. Falta ver si logrará construir gobernanza sostenible.

CLAVES PARA ENTENDER 

• Abstención récord: 34% del padrón no votó, el nivel más alto desde 1983. Refleja fatiga política y desconexión con las instituciones.

• Voto dólar: Concepto que resume el impacto de la crisis económica en las decisiones electorales. Votantes castigaron al peronismo asociándolo con inflación y devaluación.

• Marketing político emocional: Estrategia que prioriza la conexión afectiva sobre el programa. El concierto de Milei es un ejemplo paradigmático.

• Gobernanza narrativa: Capacidad de sostener poder mediante relatos potentes que movilizan identidades, más allá de la eficacia administrativa.

• Gobernabilidad paradójica: Situación donde un gobierno tiene poder formal amplio pero legitimidad social cuestionada.

LOS NÚMEROS DE LA VICTORIA 

Indicador

Resultado

Diputados LLA

De 36 a 101 (+180%)

Senadores LLA

De 6 a 20 (+233%)

Ventaja sobre Fuerza Patria

+1 millón de votos

Brecha nacional

10 puntos porcentuales

Participación electoral

66% (la más baja en 42 años)

Abstención

34% del padrón

Victoria en Buenos Aires

Primera desde retorno democrático

LA CONFIGURACIÓN DEL CONGRESO

Cámara de Diputados (257 bancas)

Partido/Coalición

Bancas anteriores

Bancas actuales

Variación

La Libertad Avanza

36

101

+65

Fuerza Patria

118

89

-29

Juntos por el Cambio

72

45

–27

Otros

31

22

-9

Senado (72 bancas)

Partido/Coalición

Bancas anteriores

Bancas actuales

Variación

La Libertad Avanza

6

20

+14

Fuerza Patria

39

31

-8

Juntos por el Cambio

21

16

-5

Otros

6

5

-1

CONCLUSIÓN 

La victoria legislativa de Javier Milei marca un punto de inflexión en la historia política argentina contemporánea. Con una mayoría parlamentaria sin precedentes desde la redemocratización, el presidente libertario cuenta ahora con las herramientas institucionales para implementar su proyecto transformador sin las trabas que enfrentó durante su primer año de gobierno.

Sin embargo, esta consolidación del poder formal contrasta con señales preocupantes de fragilidad democrática. La abstención récord, la polarización creciente y el vaciamiento del debate programático en favor del espectáculo político plantean interrogantes sobre la calidad y sostenibilidad de este mandato. Argentina no solo cambió de gobierno; está experimentando una mutación profunda en su cultura política, donde la emocionalidad y el carisma personal desplazan cada vez más a las instituciones y los consensos.

El desafío de Milei ya no es ganar elecciones, sino gobernar eficazmente una sociedad dividida mientras implementa reformas estructurales que inevitablemente generarán resistencias. Los próximos meses serán decisivos para determinar si este viraje a la derecha representa una refundación viable del modelo argentino o si, por el contrario, profundizará las crisis recurrentes que han caracterizado la historia reciente del país.

La pregunta central permanece abierta: ¿puede una democracia moderna sostenerse sobre el culto a la personalidad y el marketing emocional, o eventualmente requerirá reconstruir espacios de deliberación, consenso y representación plural? La respuesta que Argentina encuentre a esta pregunta tendrá implicaciones que trascenderán sus fronteras.

NOTA: Este análisis forma parte de una serie sobre la transformación política de América Latina. En una próxima entrega examinaremos las relaciones del gobierno de Milei con Bolivia y México, tres modelos políticos divergentes que ilustran las tensiones ideológicas que atraviesan la región.*

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