José Luis Cruz V. | México D.F.
Las medidas de resguardo que deben de mantener los recintos legislativo en nuestro país se han modernizado en nuestro país, en los últimos años se han reforzado la seguridad ya que algunos mexicanos se han caracterizado por el vandalismo otros tantos hemos sabido mantener la calma soportando a las que se dicen “autoridades” y así es como debiesen de comportarse en los lugares de trabajo.
El recinto legislativo de San Lázaro no se queda atrás, el acceso por la puerta uno, no es otra cosa que un verdadero “circo, maroma y teatro”, mientras el encargado o jefe de acceso trata de solucionar algunas cosas y al ser una persona mayor mantiene y sabe que en su trabajo deben de demostrar la calma y optar por la solución más viable en el menor tiempo posible. Sin embargo su personal pareciera que no está capacitado y carece de personalidad para estar en ese lugar, con palabras como “ya me tiene hasta la madre, ya no voy a dejar pasar”, “no se necia”, “pase del otro lado de la reja o no la dejo pasar”, “ahora mucho menos la voy a dejar pasar” es como se expresó ante una estudiante de la máxima casa de estudios, sin decir lo que le dio a algunos otros o también encaprichándose con su “no los voy a a pasar sino se forman”, cosa que él mismo propicia al dar acceso a personal que por indicaciones del personal realiza otra fila.
Esto es solo una parte de lo que pasó mientras esperé por 47 minutos, tiempo que esperé al recibir la indicación que me comunicara con el área a la que me dirigía, en mi caso de reportero a Comunicación Social, ya que al habernos acreditado como reporteros de la fuente desde el pasado 17 de septiembre no se nos ha entregado a mi y a mi compañero Edgar nuestra acreditación, por lo que mi compañero optó por cambiarse de fuente y yo seguiré pasando este viacrucis por con la finalidad de seguir informando y no por venir a “chayotar” como algunos otros lo hacen y seguirán haciendo, además de seguir acompañando por estos “trámites” y seguir sacando adelante la información.
