CIUDAD DE MÉXICO – En el marco de la IV Semana Iberoamericana de Comunicación, Estrategia y Marketing Político, organizada por CruVaz Comunicación y su plataforma Hagamos Comunicación, el consultor político argentino Javier Pianta presentó una conferencia magistral centrada en la compleja relación entre los algoritmos, los creadores de contenido y la creciente polarización en las sociedades contemporáneas.
El entorno híbrido y la Generación Z
Pianta comenzó su intervención analizando el ecosistema actual, al que definió como un “entorno híbrido” de información. En este espacio, las noticias ya no fluyen de manera lineal, sino que se resignifican constantemente en redes sociales, grupos de WhatsApp y conversaciones cara a cara.
El ponente puso especial énfasis en la Generación Z, jóvenes que han crecido bajo un clima de precariedad, incertidumbre y violencia, y cuya visión del mundo depende casi por completo de los algoritmos de plataformas como TikTok e Instagram. Para estos nativos digitales, la política no se entiende por ideologías tradicionales de izquierda o derecha, sino por causas y, sobre todo, por identidades que se refuerzan en la red.
Influencers vs. Multiplicadores: La arquitectura de la polarización
Uno de los puntos clave de la conferencia fue la distinción basada en ciencia de datos entre dos actores fundamentales:
- Influencers: Figuras visibles con gran número de seguidores que generan el contenido original y prenden la “chispa” del debate.
- Multiplicadores: Cuentas menos visibles, pero altamente activas, que casi no producen contenido propio. Su función es curar y reenviar mensajes que confirman su identidad grupal.
Según Pianta, los multiplicadores son los que realmente sostienen el “fuego” de la conversación y suelen ser mucho más rígidos ideológicamente que los propios influencers. Esta dinámica fomenta la creación de “cámaras de eco”, donde el ciudadano solo escucha aquello que refuerza sus prejuicios, eliminando cualquier posibilidad de diálogo con el que piensa distinto.
De la polarización política a la afectiva
El consultor advirtió que la comunicación política actual está transitando del desacuerdo sobre políticas públicas (polarización política) al desprecio y odio hacia el adversario (polarización afectiva). En este escenario, el “otro” deja de ser un competidor para convertirse en una amenaza existencial, lo que degrada la calidad de las instituciones democráticas.
Pianta señaló tres errores comunes que cometen los equipos de comunicación hoy en día:
- Obsesión por el “gran influencer”: Creer que una sola figura ganará la batalla digital.
- Métricas pobres: Enfocarse solo en likes y reproducciones sin analizar qué puentes se están rompiendo.
- Militancia como masa: No distinguir entre los distintos tipos de nodos que operan en la red.
Hacia una comunicación con límites éticos
Para contrarrestar estos efectos, Pianta propuso una metodología basada en mapear (identificar clústeres y puentes), trabajar (diseñar contenidos inorgánicos que la gente pueda apropiarse) y transformar (invertir en multiplicadores que promuevan temas compartidos y soluciones, no solo conflictos).
Finalmente, Javier Pianta hizo un llamado a la responsabilidad ética de los consultores y políticos. Recordó que, aunque no se puede renunciar a la tecnología, es necesario poner inteligencia y límites al modo en que se utiliza para contar la política. “Se trata de decidir qué arquitectura comunicacional estamos reforzando”, concluyó antes de recibir el reconocimiento de José Luis Cruz, director de CruVaz Comunicación, por su destacada participación en este encuentro iberoamericano.
