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Acoso, incomodidad pública

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Todo comienza con una mirada, el acosador o la acosadora ubica a su víctima, a la cual incomoda con los ojos. Poco a poco, las miradas se vuelven ya sea un piropo o una leperada, para seguir a un acercamiento físico (toqueteos o arrimones). Es en este momento cuando la víctima debe decidir y actuar. Hay quienes reclaman al unísono, o bien, quienes simplemente callan y hacen como si nada pasara. La segunda es la más difícil, pero también la más común.

El acoso sexual, se vive día a día en la ciudad de México, las principales víctimas son las mujeres que oscilan entre los 15 y 40 años, sin embargo, también se suscita hacia los hombres. Según un estudio elaborado por la Fundación Thomson Reiters, en colaboración con la encuestadora Yougov y difundido por el Foro Económico Mundial, la ciudad de México ocupa el segundo lugar de inseguridad en el transporte público para las mujeres a nivel nacional.

Todo ocurre en público

Se tiene registrado que, seis de cada 10 mujeres  han sido víctimas de acoso sexual,  ya sean en el metro o metrobus, pero sobre todo en camiones, microbuses y combis, debido a que son los medios de transporte con menos seguridad para las mujeres.

Gabriela Dávalos Calderón comenta  “He sufrido de acoso sexual en los microbuses que utilizo para ir al trabajo, son experiencias muy desagradables, recuerdo que en una ocasión, iba rumbo al trabajo en el microbús, debido a que era una hora poco concurrida, el camión iba casi vacío, solo un chico y yo. Por lo que el sujeto al verme comenzó a masturbarse, al grado de desnudar sus partes íntimas y mostrarlas para que me acercara a él”.

Medidas extremas poco eficientes

Actualmente, para prevenir estas situaciones, el gobierno de la Ciudad de México ha implementado programas que ayuden a erradicar este problema, entre ellos está: el programa Viajemos Seguras, donde se realizó la separación de  sexos en las unidades del transporte colectivo, medida que se ha adaptado en el metro, metro bus y tren ligero, además del servicio “atenea”, que es el transporte rosa RTP. De igual manera se fomentó  la denuncia por este tipo de actos.

Viajemos seguras, transporte Atenea Foto: www.cdmx.gob.mx

Viajemos seguras, transporte Atenea
Foto: www.cdmx.gob.mx

A pesar de este tipo de acciones, las agresiones sexuales que se comenten el transporte público no se denuncian, puesto que las autoridades promueven que la víctima acepte una disculpa del atacante, situación que las mujeres que han sido acosadas se niegan a aceptar, “pues es una grosería muy fea que no debemos de vivir y mucho menos de soportar”, dice Gabriela Espinosa, víctima de acoso. Es esta la razón de que el número de denuncias han disminuido.

Por otra parte, otro reto que enfrentan las mujeres para denunciar es que no siempre son vistas como víctimas, sino que por el contrario, son expuestas como culpables de su vestimenta, y en variadas ocasiones los agresores son los defendidos por la misma ciudadanía como menciona Gabriela Daválos.

“Nunca he levantado una denuncia, por el acoso del que soy víctima. Algunas veces los pasajeros me han defendido de los acosadores, y me han acompañado con las autoridades para entregarlos, pero al llegar ahí, me han tachado de dramática y me han dicho que por vestirme de vestido y tacones, yo provoco esas situaciones”.

Tolerancia a futuro

Por el momento, las soluciones inmediatas han sido las separaciones de géneros y los diferentes programas que apoyan la erradicación de este tipo de violencia. Sin embargo, Adrián Cruz, usuario del metro, considera que la solución no está en este tipo de actos por parte del gobierno, sino en la inversión de tiempo y esfuerzo para educar a las generaciones futuras.

“Es un sistema que puede durar algunos años, pero creo que sí se puede lograr si se empieza a educar tanto hombres como a mujeres desde pequeños y desde el núcleo familiar, de esta manera, llegará el día en que el respeto sea mutuo, sin que haya relevancia de quienes sean las personas con las que se comparte el transporte, y sobre todo su forma de vestir”.

Una de las principales causas del acoso en nuestro país es el control que busca ejercer el hombre ante la mujer, mismo que se convierte en acoso sexual, pero si no se detiene puede llegar a la violación o al femicidio.

 

Vivas Nos Queremos Foto: es.makemefeed.com

Vivas Nos Queremos
Foto: es.makemefeed.com

Ante esto el género femenino ha lanzado diferentes campañas de lucha, y una marcha que se llevó a cabo el pasado 24 de abril, bajo el lema “Vivas Nos Queremos”, movilización que hace un llamado a poner un alto a la violencia de género y fomentar un trato tolerante y realmente igualitario.

 

 

 

 

Por:  Marlene Santos Laiza

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