Redacción | Ciudad de México
Como resultado de una denuncia ciudadana, así como las investigaciones, acciones de actuación y protección de víctimas del delito, la Procuraduría General de Justicia capitalina en coordinación con autoridades de la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA), detuvo a seis personas cuando pretendían cobrar dinero producto de una extorsión en agravio de un comerciante del lugar.
Los inculpados, quienes fueron detenidos por elementos de la Policía de Investigación (PDI) adscritos a la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro, Fuerza Antisecuestro (FAS), son:
- José Asunción Islas Mejía, quien cobraba el dinero.
- Agustín González Bernal.
- Carlos Rafael Vázquez Hernández.
- Israelí René Bucio Flores.
- Jonathan Omar Bucio Flores.
- Simitrio Rivera Palafox.
Todos fueron plenamente identificados por la víctima, quien declaró que desde noviembre de 2015, los imputados acudían diariamente a su local, ubicado en el interior de este mercado y de manera violenta le exigían diversas cantidades de dinero bajo la amenaza de hacerle daño.
Ante las intimidaciones, el ofendido comenzó a pagarles las cuotas diarias de dinero, no obstante, en febrero pasado, solicitó el apoyo de la Fuerza Antisecuestro (FAS) para poner fin a los actos de extorsión.
De esta forma, el 26 de dicho mes, personal de la fiscalía implementó un dispositivo de seguridad y capturó en flagrancia a los imputados cuando rodeaban al comerciante y, uno de ellos, José Asunción Islas Mejía, recibía el efectivo.
Una vez puestos a disposición del Ministerio Público de la Fuerza Antisecuestro, la víctima reconoció plenamente a los probables responsables.
Con el cúmulo de pruebas debidamente integradas, la representación social remitirá a los seis acusados ante el juez penal en turno con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente, quien les iniciará proceso penal por el delito de extorsión agravada en pandilla, por el cual podrían alcanzar una pena de hasta 12 años de prisión.
Cabe destacar que en atención a la denuncia ciudadana, la fiscalía activó los protocolos de atención a víctimas a través de la policía de proximidad y la Policía de Investigación de la FAS; en tanto, el agraviado fue asesorado en todo momento por el abogado victimal, quien le explicó detalladamente cada una de las etapas del proceso que se llevaría a cabo hasta cesar los efectos del delito.
