Islas Marías, dejarán de ser prisión y serán centro de educación ambiental

Islas Marías, dejarán de ser prisión y serán centro de educación ambiental

El Gobierno Federal determinó el cierre definitivo del Complejo Penitenciario Islas Marías, luego de 113 años de funcionar bajo un modelo carcelario del Siglo XIX, al ser un sistema de reinserción disfuncional que vulnera los derechos humanos de los familiares de los internos, así como por ser un penal con altos costos de operación.

Las Islas María Madre, María Cleofas y María Magdalena, así como el islote San Juanito y zona marítima circundante, reserva de más de 641 mil hectáreas, serán destinadas para el establecimiento de un centro de educación ambiental (Centro Ecológico José Revueltas, con la cesión de derechos de la familia, por uso de nombre), a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), y vigilancia de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar).

La decisión generará un ahorro de más de 727 millones de pesos; los 659 internos serán reubicados en los diferentes Ceferesos y Ceresos del país.

Posteriormente, a petición de la persona privada de su libertad o sus familiares, serán reubicados en penales cercanos a sus lugares de origen o donde determinen, conforme lo establece la legislación y la autoridad judicial.

La decisión de concluir la actividad del Complejo Penitenciario Islas Marías obedeció a que genera mayor gasto que beneficio, ya que resulta oneroso e inviable financieramente mantener un régimen de internamiento obsoleto, en términos de la Ley Nacional de Ejecución Penal:

Tiene capacidad para cinco mil 106 personas privadas de su libertad, y actualmente alberga 659, cuyo costo individual diario es de dos mil 885.52 pesos, equivalente a 86 mil 565.60 pesos mensuales, por PPL.

El costo anual por el conjunto de personas privadas de la libertad en el Complejo Penitenciario Islas Marías es de 727 millones 151 mil 40 pesos.

Se consideró además las afectaciones periódicas de los fenómenos naturales, como ocurrió en octubre del 2018, con el Huracán Willa, cuyos daños en la red de energía eléctrica, barreras físicas, muelle, caminos, inmuebles, red de abasto de agua potable e infraestructura tecnológica, fueron estimados en alrededor de tres mil millones de pesos.

También, para que los familiares puedan visitar a los internos deben destinar una considerable cantidad de dinero para traslado, alimentos y hospedaje, para llegar hasta el barco de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), que los traslade a la isla.

La decisión también valoró que se trata de un modelo carcelario del Siglo XIX, un sistema del período considerado como Porfiriato, utilizado para recluir y reprimir opositores, el cual trascendió y continuó por décadas, con el uso de apandas, grilletes y trabajos forzados, fundamentalmente en las salinas, bajo condiciones inhumanas.

Es considerado como un sistema de reinserción disfuncional, ya que incumple con el propósito último de reintegrar a las personas a la sociedad, además de la vulneración a los derechos humanos de las seis familias (14 menores), que habitan las islas, al ser víctimas de la prisión, pues desarrollan sus actividades cotidianas, su vida, en un penal.

El traslado de los internos se efectuará por mar y tierra de manera coordinada, segura y con respeto a sus derechos humanos. A las familias que se encuentran en el Complejo Penitenciario Islas Marías se les otorgará el apoyo necesario y suficiente para regresar a sus lugares de origen.

El personal adscrito al CPIM será reasignado a sus nuevos centros de trabajo. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), será la encargada de administrar, desarrollar y preservar la biodiversidad, así como los elementos de la Reserva de la Biosfera Islas Marías, Área Natural Protegida a la que “no puede dársele otro destino que aquellos que resulten compatibles con la conservación y protección de los ecosistemas y el fomento de la educación ambiental.