CIUDAD DE MÉXICO – En una nueva jornada de la IV Semana Iberoamericana de Comunicación, Estrategia y Marketing Político, organizada por CruVaz Comunicación a través de su plataforma Hagamos Comunicación, el maestro Francesco Aycart, destacado consultor y analista político ecuatoriano, presentó la conferencia “Administración de políticas públicas con el uso de la inteligencia artificial”.
Durante su ponencia, Aycart, quien también preside la Asociación Latinoamericana de Investigadores y Consultores Políticos, subrayó que la inteligencia artificial (IA) no llega para suplantar la labor humana o el criterio de los gobernantes, sino para actuar como un “acelerador de resultados” que permite una gestión más eficiente, transparente y cercana a las necesidades reales de la población.
Eficiencia y velocidad en la toma de decisiones
El especialista explicó que la administración pública requiere herramientas que faciliten la visión general del desarrollo en cantones, provincias y naciones. En este sentido, la IA permite automatizar procesos que antes tomaban días o semanas, reduciendo tiempos de espera y optimizando recursos. Aycart enfatizó que, si bien la tecnología no garantiza el éxito por sí sola, un gobierno que ignora estas herramientas corre el riesgo de quedar rezagado frente a las demandas de una ciudadanía que exige respuestas inmediatas.
El ciclo de las políticas públicas potenciado por datos
Aycart desglosó cómo la inteligencia artificial influye positivamente en las cuatro fases fundamentales de una política pública:
- Identificación del problema: Mediante la analítica masiva y el cruce de datos, es posible detectar patrones sociales que a menudo son invisibles al ojo humano, permitiendo diagnósticos precisos sobre temas críticos como la inseguridad o la deserción escolar.
- Formulación: La IA permite crear modelos predictivos para simular escenarios futuros. Esto ayuda a los gobernantes a prever las consecuencias de una decisión antes de implementarla, reduciendo el margen de error.
- Implementación: El uso de herramientas como chatbots inteligentes y la automatización de trámites no solo agiliza la relación con el ciudadano, sino que combate la corrupción al minimizar la discrecionalidad humana en procesos administrativos.
- Evaluación: Al finalizar un proyecto, la tecnología ofrece un análisis imparcial y libre de sesgos afectivos sobre el cumplimiento de metas y el uso correcto de los recursos económicos.
El desafío de la “Singularidad” y el sesgo humano
Un punto destacado de la charla fue la reflexión sobre el futuro de la tecnología. Aycart mencionó que nos acercamos al nivel de “singularidad”, momento en el que la IA podría autodesarrollarse sin intervención humana. Sin embargo, advirtió que el riesgo actual radica en el sesgo: si se alimenta a la inteligencia artificial con datos sesgados o erróneos, los resultados serán igualmente deficientes. Por ello, instó a los funcionarios a capacitarse no para ser técnicos, sino para ser analistas capaces de “saber qué preguntarle a la máquina”.
Hacia un gobierno más humano a través de la tecnología
Para concluir, el maestro Francesco Aycart comparó el impacto de la IA con la Revolución Industrial o la llegada del internet, recordando que, a pesar de los temores iniciales sobre la pérdida de empleos, estas innovaciones terminaron por potenciar el desarrollo humano. “La inteligencia artificial es una herramienta para cuidar el centavo público e invertirlo donde más se necesita”, afirmó, cerrando una intervención que puso de relieve la importancia de la modernización institucional en Iberoamérica.
Con esta participación, la IV Semana Iberoamericana continúa consolidándose como el espacio de vanguardia para la discusión del futuro de la política y la gobernanza en la región.
